
Empezar a coser hace mucha ilusión: eliges una tela bonita, preparas la máquina y visualizas el resultado. Sin embargo, las primeras costuras pueden torcerse, la tela puede desplazarse y el proyecto quizá no quede exactamente como lo imaginabas. Es completamente normal.
Aprender a coser requiere práctica, pero también ayuda conocer algunos detalles básicos sobre tejidos, agujas, corte y preparación.
Evitar los siguientes errores te permitirá avanzar con más seguridad y disfrutar mucho más del proceso:
1. Elegir una tela demasiado difícil para el primer proyecto
Enamorarse de una tela es fácil; saber si resulta adecuada para empezar requiere observar su comportamiento. Los tejidos muy finos, elásticos o resbaladizos se mueven al cortar y coser, por lo que controlar una costura recta puede resultar complicado cuando todavía estás aprendiendo.
Para los primeros proyectos suelen funcionar mejor los tejidos estables, que no se deforman con facilidad y permiten marcar y cortar con claridad:
- Popelín, para bolsas, fundas, accesorios y prendas sencillas.
- Piqué, especialmente en proyectos infantiles, neceseres y complementos con algo de cuerpo.
- Loneta, para cojines, bolsas y proyectos de hogar.
- Tejidos lisos o con un estampado fácil de alinear.
Puedes comenzar explorando nuestras telas de popelín, nuestra selección de telas de piqué y las lonetas para hogar y complementos.
Consejo de Lanas Garla: deja el raso, la gasa muy fina y los tejidos de punto muy elásticos para cuando controles mejor el arrastre de la máquina y la tensión del hilo.

2. No preparar la tela antes de cortar
Las ganas de comenzar pueden llevarnos a cortar directamente, pero algunos tejidos encogen o cambian ligeramente de aspecto en el primer lavado. Si esto sucede después de confeccionar una prenda, una funda o un bolso, el resultado puede perder su forma.
Antes de cortar:
- Consulta las indicaciones de lavado del tejido.
- Lávalo de la misma forma en la que lavarás el proyecto terminado, siempre que el tejido admita lavado.
- Déjalo secar y plánchalo con la temperatura adecuada.
- Comprueba el hilo del tejido, el derecho y el revés y la dirección del estampado.
No todas las telas deben lavarse de la misma manera. Si tienes dudas, consulta las instrucciones del fabricante o pregúntanos antes de empezar.
3. Utilizar una aguja inadecuada
No todas las agujas sirven para todos los tejidos. Una aguja incorrecta puede provocar puntadas irregulares, saltos de puntada, rotura del hilo, enganches o pequeños agujeros. Muchas veces culpamos a la máquina cuando el origen del problema está en la aguja.
- Tejidos de peso medio: una aguja universal suele ser un buen punto de partida.
- Tejidos finos: utiliza una aguja de menor grosor para no marcar la tela.
- Punto o tejidos elásticos: elige una aguja específica para jersey, punta de bola o stretch, según el tejido.
- Denim o tejidos gruesos: utiliza una aguja reforzada y adecuada al grosor.
En la sección de agujas de Lanas Garla puedes consultar diferentes opciones para coser, bordar y tejer.
Consejo práctico: cambia la aguja cuando esté doblada, despuntada o después de varios proyectos. Antes de coser la pieza definitiva, prueba siempre la puntada en un retal de la misma tela.

4. Cortar con prisa o sin comprobar el patrón
Un error de costura puede descoserse; un corte equivocado resulta mucho más difícil de corregir. Antes de acercar las tijeras a la tela, revisa la colocación del patrón, el sentido del hilo y los márgenes de costura.
- Trabaja sobre una superficie plana y suficientemente grande.
- Alisa la tela sin estirarla ni deformarla.
- Sujeta el patrón con alfileres, pinzas o pesos adecuados.
- Marca piquetes, pinzas y puntos de unión antes de retirar el patrón.
- Comprueba dos veces las medidas, el número de piezas y la dirección del estampado.
También es importante reservar unas tijeras exclusivamente para tela: cortar papel con ellas puede desafilar el filo y empeorar la precisión.
Si todavía no tienes práctica con patrones, puedes consultar cómo se calculan y dibujan las piezas en este patrón de falda de capa.
5. Querer que todo salga perfecto a la primera
Las redes sociales muestran proyectos terminados, pero rara vez enseñan todas las pruebas, ajustes y costuras descosidas que hubo antes. La costura se aprende repitiendo, observando y corrigiendo.
Empieza con proyectos pequeños, como una bolsa sencilla, una funda de cojín o un alfiletero. Cuando te sientas con más seguridad, puedes probar con un babero de bebé. Practica primero la costura recta y utiliza retales para comprobar la longitud de puntada, la tensión y el color del hilo. Cada prueba te dará información útil para el siguiente proyecto.
Que una primera costura no quede perfecta no significa que no se te dé bien coser. Significa que estás aprendiendo una habilidad nueva.
6. Elegir materiales solo por el precio
Al comenzar es lógico controlar el presupuesto, pero un hilo que se rompe continuamente, una aguja poco adecuada o una tela difícil de estabilizar pueden convertir un proyecto sencillo en una experiencia frustrante. No se trata de comprar siempre lo más caro, sino de escoger materiales apropiados para el uso que tendrán.
Una tela adecuada debe tener el peso, la caída y la composición que necesita el proyecto. Un hilo compatible con el tejido, la aguja y la máquina ayuda a conseguir una puntada regular. Las herramientas bien afiladas y en buen estado permiten trabajar con mayor precisión.
Si buscas una tela de algodón para practicar, puedes consultar nuestra selección de telas de popelín y elegir un tejido estable que encaje con tu proyecto.
Lista rápida antes de empezar a coser
- He elegido un proyecto sencillo y una tela estable.
- He comprobado las instrucciones de lavado y preparado la tela.
- La aguja y el hilo son adecuados para el tejido.
- He revisado el patrón, las medidas y los márgenes de costura.
- He probado la puntada en un retal.
- Tengo tiempo para coser con calma y corregir si hace falta.
Aprender a coser también es disfrutar del proceso
La costura no consiste únicamente en conseguir un resultado perfecto. También está en la tranquilidad de elegir tejidos, combinar colores y ver cómo una idea va tomando forma entre tus manos.
Al principio habrá costuras torcidas, medidas equivocadas y piezas que tocará repetir. Después llegará ese momento en el que mires el proyecto terminado y pienses: «Esto lo he hecho yo». Cada error forma parte de ese camino.
¿Te apetece empezar? Descubre la selección de telas de Lanas Garla y elige el material para tu próximo proyecto.